Aquél lugar
En un lugar de costas verdes,
días cortos y noches claras,
guardado entre cerros y olas,
con un río de estrellas reflejadas.
Entre mesas y copas tuve amigos,
canciones y llamas hicieron hermanos,
allí crecieron tantos sentimientos
cómo nunca los había soñado.
Allí aprendí a soñar y a vivir,
y supe que la piel también quita el frío,
muchas veces creí morir,
pero siempre terminé más vivo.
Alguien dijo alguna vez
la felicidad muda siempre de lugar,
pero al volver la vista atrás sé
que de allí nunca la veré marchar.
Leandro Caballero